domingo, 12 de mayo de 2013

Niegan cualquier ilusión

Son esos días en los que no haces nada y te pones a pensar en cosas que no deberías, en cosas que te acaban quemando por dentro. Te sientes solo, que todos continúan sus vidas mientras tú te quedas estancado, sin saber qué hacer para encajar, para ser feliz y no sentirte aislado de todo lo que te rodea. Pensar en qué es que de verdad vale la pena, si lo que haces es correcto o todo es un error.
Son esos días en los que te pones a llorar sin razones, que de hacer tantas cosas se te olvida lo que sientes, lo que desde dentro te va consumiendo, hasta quedar en nada. Y las fuerzas para levantarte son cada vez menores y todo se acaba viniendo abajo. Las horas pasan y no ocurre nada, y tal vez ese es el problema, que debería pasar algo ya en mi vida. Las esperanzas siguen ahí pero lo que veo con mis ojos niegan cualquier ilusión.
Son esos días en los que es mejor cerrar los ojos y desaparecer.

lunes, 25 de marzo de 2013

Es el comienzo del final.

Abandonada en medio del camino, mirando alrededor, todo es tan igual y diferente a la vez. Esto ya lo he vivido antes, mi pasado me persigue, como si de diversos deja vú se tratase. He escuchado los mismos diálogos miles de veces, he sentido el mismo dolor. Ya no hay más brillo en mis ojos, ya no más qué ver, ¿llegaré a conseguir lo que nunca pudo ser? Necesitaré soledad para saber lo que es la verdadera compañía y tristeza para valorar la felicidad. ¿Pero acaso sientes mi compañía? A veces soy inexistente. Nada será suficiente para dejar de serlo, nada de lo que haga o diga será suficiente. Es el comienzo del final, entrega tu felicidad, entrégalo todo y verás cómo desaparecen, como un papel ardiente en el fuego, solo quedaran las cenizas de todos tus esfuerzos. Sentirse vacía por dentro, perderme a medida que iba caminando mi camino, desapareciendo cada vez más y más, difuminada por el dolor y los golpes recibidos, ocultando la cara por vergüenza de lo cometido, ¿queda algo por lo qué luchar? No tengo las respuestas a todas las preguntas y a veces creo que mejor es guardarse algunos por qués, olvidar y seguir, es lo que queda, estancada no quiero estar. Continúo y aún así mírame. Es el comienzo del final, o el final de un gran comienzo.
Ojalá pudiera empezar desde cero pero no, el tren ya partió y no hay vuelta atrás, todo o nada, me lo juego todo con simples palabras, un simple fallo, un movimiento en falso y caeré por un precipicio, así de fácil. Ríe cuando puedas y llora cuando lo creas necesario, no todo es oscuridad, pero el sol no estará iluminando siempre y hay que estar preparado para lo que suceda, el destino puede cambiar el rumbo de las cosas.

domingo, 24 de febrero de 2013

Si supieras lo que se siente, me entenderías.

Podrían decir que soy una coleccionista de decepciones, sí, creo que lo soy. Terminé siendo una persona que espera mucho de los demás, inocente, estúpida ingenua. Sería capaz de seguir los pasos de William Shakespeare, persona que no esperaba nada de nadie y era feliz por ello.
En esta vida ya todo es al azar. No sabes qué te tocará, y solo se necesita un poco de suerte. Un movimiento equivocado y ya caes por un precipicio. Es raro que algo me sorprenda ya, si soy sincera, a veces, ya no veo el sentido a nada, todas mis esperanzas caen sobre ti pero eso es arriesgarme muy precipitadamente. ¿Debería dejarlo pasar o seguir intentándolo? Yo solo quiero ser feliz, y que compartamos la felicidad juntos. Me gustaría saber qué depara el futuro, porque me levanté con el pie izquierdo desde hace tiempo y las cosas no van muy a mi favor.
Ojalá supieras lo que se siente porque entonces, me entenderías. No sabes lo que se siente, no. Sentir que ya no puedes más, que siempre, tarde o temprano, eres reemplazada por todos y te olvidan, sabiendo que siempre estarás ahí.
Solo sobreviven los valientes, los que saben utilizar sus cartas. Creo que me tocó ser la que no tiene ni idea de qué está haciendo aquí, porque me perdí a mí misma.
Me acostumbré a caminar bajo la tormenta, las esperanzas son solo una pérdida de tiempo, nada vale ya, ni mi esfuerzo. Alma condenada a vagar por la vida, sin ningún camino qué coger, improvisando al igual que el destino, porque al parecer ni está escrito, lo tengo que hacer yo, las cosas no son tan fáciles. Ni sé lo que es mejor para mí, ni qué es lo peor.
Todo lo que he hecho, ¿acaso es suficiente? Porque yo ya no sé qué hacer.. Los días pasan, y todo vuelve a la normalidad. Hasta que te encontré. Pero eso, de momento, no significa nada.
La gente suele ser muy ignorante y eso lo he comprendido con el tiempo. Solo ven su propia realidad y se preocupan por lo que sienten. Todo acto conlleva sus consecuencias, ¿entiendes? Y yo ya he tenido muchas, me las merezco, pero no todo lo malo es para mí, supongo. ¿Alguien entiende que no soy de piedra? No podré con todo. Y este es el momento en el que tengo que luchar.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Bring Me The Horizon. Shadow Moses.

Vivimos nuestras vidas como si estuviéramos listos para morir. Puedes correr pero nunca escapar. Una y otra vez. No escaparás de tu propia realidad, solo puedes aceptar esto a lo que llamamos vida. No estaremos a salvo hasta que llegue la muerte, atrapados por las mentiras, por los temores de nuestro interior. Un segundo se convertirá en un latido de cada corazón que se va envejeciendo, y las opciones se agotan, las palabras se difuminan, y nuestros ojos se empiezan a cerrar. No tenemos un rumbo fijo, pero lo denominamos como futuro, como si en realidad lo tuviéramos, sabiendo que la oscuridad se acerca, y el día de mañana, dejemos de existir, aún así, dejaría que mi corazón dejara de latir por ti. Porque solo late por eso. Y la vida se nos escapa de las manos. ¿Veremos alguna vez el final? No vamos a ninguna parte. No hay final. Todo continúa, de una forma u otra, nada se acaba por completo. El recuerdo siempre vivirá contigo.

-Adaptación.

sábado, 19 de enero de 2013

Sin rumbo alguno.

Voy caminando por la calle, como si de una marioneta se tratase, dejándome llevar por la sociedad. Nadie va a sentir tu dolor, nadie descubrirá lo que dicen tus ojos, cuando solo intentas ser algo..¿Hay una manera correcta de ser fuerte? Siento que lo estoy haciendo todo mal. Dejar de ser lo que los demás quieren que seas. Cuando todo está hecho para ser roto, porque todo se romperá, acabaremos en el mismo lugar, así que no hay nada qué perder. Pero seguimos desperdiciando cada segundo. 
Cuando solo quieres continuar, dejar todo atrás, pero te ves atrapado en esto.. ¿Cómo salir de una vida que yo misma construí? El reloj ya empezó a contar las horas, poco a poco nos vamos consumiendo esperando a un futuro mejor, nuevo y diferente. Aún así, ya es tarde cuando nos damos cuenta de que hemos pasado media vida esperando al destino, y mientras hacemos esto, somos las marionetas del tiempo y las personas, dependiendo de estos dos posibles enemigos, que hacen que nuestra felicidad esté en espera, porque esperamos el momento adecuado para ser verdaderamente felices. Solo quiero que me entiendas, hay tantas cosas que podría decir, tantas palabras atragantadas en mi garganta como si tuviera una cuerda alrededor de ella. ¿Y por qué las cosas tienen que ser así? Por las montañas que he estado subiendo y bajando una y otra vez, por todo lo que consideraba verdad y me equivoqué. Y me pregunto, ¿quién soy yo ahora? Sigo sin obtener respuesta. Y no creo que alguien llegue a responderla. Soy un alma que habita en este mundo con un camino indefinido, sin rumbo alguno, sin saber a dónde ir y cómo ser, preguntándome cada día qué es lo que debe hacer, porque como una muñeca, como un bote en medio del mar, sin remos, solo el viento como capitán, la corriente me lleva, si es que llego a algún lugar. Y una tormenta tras otra. Se repetirá la misma historia, como un cuento que no acaba, estancada en el espacio y tiempo, sin ninguna forma de avanzar. 

martes, 25 de diciembre de 2012

Un segundo que dura años.

Es increíble como la mente puede guardar tal cantidad momentos durante tanto tiempo. Es increíble la capacidad de no olvidar desde lo más sencillo hasta lo más complejo. Cómo una palabra, una mirada, abrazos, un beso o incluso una caricia puede quedarse marcado, una marca de fuego, escrito en tinta en lo más adentro de nuestro ser. Puede tratarse de segundos que quedan permanentes, pertenecientes en nuestra memoria, que no se borran, que se quedan ahí, acompañándonos durante el resto de nuestras vidas. Se desgasta con el tiempo, las imágenes son borrosas como si hubiera niebla ante nosotros o los sonidos se confunden con nuestros pensamientos. Lo único que no cambia es cómo nos sentíamos durante ese segundo, mientras el reloj seguía su mecánico movimiento, el corazón seguía escribiendo el recuerdo que se quedaría inscrito en él. Cuando cerramos los ojos lo leemos, miramos en nuestro interior, despacio, con detenimiento, sintiendo cada latido, recordando esos meses, días, minutos, segundos, que durarán años. 

domingo, 9 de diciembre de 2012

No creo en los para siempre.

Las personas suelen tener un límite, tarde o temprano abren los ojos y se dan cuenta de que ya no pueden hacer nada más cuando ya lo intentaron todo, las personas reaccionan y abandonan. Las cosas, por mucho que lo desees, nunca serán como tú las quieres, para eso se lucha y se tienen esperanzas, constancia y paciencia, para que al final haya recompensa. Pero todo se mira con nuestros ojos, solo nos fijamos en nuestra propia realidad, en lo que vemos y sentimos. Nos basamos en eso y no en lo demás. Pero, ¿en qué hay que fijarse cuando no se puede observar nada? Cuando lo único que ves es nada, cuando lo que ves es lo opuesto a lo que querías conseguir. Lo veo todo claro, lo mío es un final mientras que para otras personas es un comienzo, ese antes era mi comienzo. Nada es para siempre. Eso lo tengo ya muy claro. Y la historia se volverá a repetir, con la misma persona o con otra distinta, con varias o con una, pero los ingenuos siempre caen y los inteligentes no sufren. A mí me tocó ser la estúpida chica ingenua que se lo cree todo, cada palabra y cada mínimo echo de cariño. Pero se desvanecen en la realidad y se quedaron en mi mente, por eso luché, luché por lo que quedó guardado en mi mente, no por esta asquerosa realidad.  Y ya nadie me hacía daño excepto yo misma, mis sentimientos y mis recuerdos me quemaban por dentro, y después de acabar con todo, me moría con cada segundo que pasaba, la vida me consumía poco a poco como un papel tirado al fuego, un papel arrugado, roto, lleno de palabras escritas durante mucho tiempo, el papel las seguía guardando pero la persona que las escribió se olvidó de sus propias palabras. 
Mil recuerdos con cada canción, con cada letra pronunciada, cada melodía entrando en mis oídos seguido de un cosquilleo en mi barriga. Reviviendo ese momento que pasó mientras escuchaba esa canción. Y me esforcé, pero ya no se podía obligar a nada, no podía volver a repetir, los momentos únicos no son como darle de nuevo "replay" a una canción. Lo que pasa una vez, es especial y único, si pasa dos veces ya se acaba toda la magia. Pero, ¿y si la magia aumenta cada vez más en cada momento? Nunca nada es igual a lo anterior. Qué más da eso. Un adiós de por medio. ¿De qué vale recordar? Soñar es lo que queda ya. 
No hay mal que por bien no venga, si no se puede continuar, esto se considerará una experiencia que quedará viva en mi mente, en mi corazón, permanecerá en mi vida por cada momento, nunca recordaré porque nunca olvidé, lo pienso, lo siento todavía. En mí nada ha cambiado. En mi vida sí. Echo de menos todo, como cada día, y así será siempre, pero como ya no creo en los para siempre, no puedo asegurar nada, quizás, hasta un adiós no es para siempre.